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JESÚS LEUDO (Foto Cortesia de Jesús Leudo) |
Para hacer un raciocinio y
debate, sobre si el Puerto de Tribugá es viable y benéfico para el departamento
del Chocó; necesitamos chocoanos con sentido de pertenencia. Lastimosamente
este sentimiento, muchos líderes, dirigentes y gobernantes chocoanos, lo tienen
y aplican, es a su núcleo familiar y hasta por un partido político; menos por
su departamento. Estos forman parte del grupo de las lobregueces, algunos con
grandes logros académicos; pero sin sabiduría, egoístas, altivos, faltos de
humildad y moral, carentes de buen carácter y principios.
Necesitamos líderes, que sean
gratos con la tierra que les dio el nacer, con un verdadero amor por su pueblo,
con vocación y espíritu solidario, ante una comunidad que ha sido agobiada por
la corrupción, el desempleo, hambre pobreza y violencia; líderes soñadores y
atrevidos, limpios que tengan espíritu de liderazgo y gocen de credibilidad por
parte de la comunidad que representan, no avaros, no pendenciero sin importar
que sean neófitos, pero con inteligencia y sabiduría en el temor a Dios y el
amor a sus semejantes, líderes que piensen en grande, rodeados de personas
honestas e idóneas.
Cuando estos líderes con éstas
características logren vencer el sistema corrupto politiquero, paternalista,
insensible, sin austeridad y mediocre, reinante en el Chocó; entonces y solo
entonces, podremos soñar con un futuro promisorio para nuestros hijos y las
futuras generaciones. Con grandes obras y un desarrollo social integral, en el
cual toda familia chocoana, tenga buen estilo y calidad de vida; lo que nos da
como lectura que se mitigaría la corrupción, el hambre, el desempleo, la
pobreza y por ende la violencia.
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Lider chocoano expone una síntesis de la situación del Chocó ante el Congreso año 2012 (Foto Cortesia de Jesús Leudo) |
Eso sí, llegó la hora de tomar
conciencia como pueblo y saber escoger a nuestros líderes y gobernantes. Por
eso en las próximas elecciones y en todas las que usted como ciudadano
participe, elija bien y sobre todo a conciencia, no pensando en lo individual y
sí, en el colectivo, si mi semejante está bien. Yo seguramente lo estaré; y
recuerde: “Quien no vive para servir, no sirve para vivir”.